jueves, 26 de agosto de 2010

Servicios inmobiliarios para cigüeñas

La pareja de cigüeñas que llevaba dos o tres años nidificando en la torre de la calle Santa Fé de Madrid no lo ha hecho este año. Dado que el inicio de su nidifcación en este edificio coincidió, si mal no recuerdo, con el abandono del nido que había cerca de Lago, y que este año una pareja ha nidificado en la estación eléctrica que hay dentro de la Casa de Campo, en el inicio del camino junto al ferrocarril, cabe deducir que en realidad va cambiando de nido cada cierto número de ciclos reproductores.


La utilización de nidos alternativos por una misma pareja está descrita en numerosas especies de aves. Sobre todo, grandes rapaces. El objetivo es evitar los efectos de la proliferación de parásitos y enfermedades, que se ve potenciada por el uso continuado del nido, con el consiguiente aporte de deshechos fecales, restos de comida, y la presencia regular de pollos, objetivo prioritario de los parásitos.

Desconozco si lo es en el caso de las cigüeñas. No lo es, desde luego, en zonas de alta densidad de nidos, como puede ser la parte antigua de Cáceres, en la que la competencia por un emplazamiento seguro y de calidad es muy alta. Sin embargo, en una zona como el barrio de Casa de Campo, con mínima densidad, no existe, a priori, esa presión. Y las ventajas de evitr parásitos y enfermedades pueden ser superiores al coste energético de construir un nuevo nido.

¿Y por qué no volvieron simplemente al nido anterior? Tal vez porque el uso continuado que hacen de él las cotorras grises no permite que sea un lugar libre de parásitos. Pero esa, es otra historia.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Una antigua de jabalíes y lobos

Esta es un poco vieja, de abril de 2006, pero así empiezo a meter algunas fotos.


En un paseo solitario por el valle del Berbellido, al sur del Pico del Lobo, sierra de Ayllón, en Guadalajara, encontré estos restos en un robledal de melojo. Pertenecen, como es obvio, a un jabalí adulto no demasiado grande. Y está devorado por....lobos (en mi opinión). Unos años atrás ví los cuartos traseros de un cánido con una poblada cola, de buen tamaño, huir, a pocos metros de mí, entre los matorrales. Siendo riguroso no puedo afirmar que fuera un lobo, pero en mi fuero interno estoy seguro. Nunca he visto ni oído perros cimarrones en el valle del Berbellido, y claramente no era un zorro.



El caso es que cuando encontré este jabalí, en el linde del robledal con una zona de matorrales, yendo yo solo, sentí una especie de escalofrío por la espalda y el cuello. Si alguien puede reconocer las marcas dejada en las costillas del infortunado cochino, por favor, que aporte su opinión.

Aguila calzada y cernícalo vulgar

Inicio este cuaderno con la intención de compartir mis inquietudes y experiencias sobre la naturaleza en general y sobre este maravilloso rincón de Madrid que es el barrio de Casa de Campo, en el que vivimos. A este lado del Manzanares. (Bueno, y sobre todo lo que se me vaya ocurriendo).

Primer apunte. El pasado 13 de julio, íbamos junto al río, y mi hija Alba gritó: ¡una cigüeña!. pero no, era un aguila calzada, perseguida y acosada por un cernícalo vulgar macho que anida en un alto edificio de la calle aniceto Marinas. El caso es que no dejo tranquila a la calzada, haciendole pasadas en las que, parecía, llegaba a rozarla, hasta que ésta tomó dirección de la Casa de Campo, en la que creo nidifican las calzadas, ya que seven con frecuencia.

Pues eso, combate aéreo entre un águila calzada y un cernícalo en Madrid capital. Un espectáculo.